domingo, 20 de septiembre de 2009
La dueña del copetín se llama Olimpia y, por esas paradojas de la vida, es hincha fanática de Cerro Porteño. Ella comanda las tareas de la cocinera y del hijo menor, un niño de 13 o 14 años. Se nota que ha sido una belleza y ahora, le calculo unos 50 años, todavía se la ve muy bien. De rasgos finos y manos cuidadas, el trato que da a sus parroquianos es amable y educado.
Ya partieron los indígenas, ella cuenta que no consumían mucho “Algunas veces venían los chicos a cambiar monedas y compraban golosinas”. Ahora el negocio parece más próspero que en sus primeros días. En la cocina arden las cuatro hornallas y hay un trasiego de gente que entra y sale satisfecha.
La zona donde está ubicado el copetín es excelente, sus mesas y sillas pintadas de amarillo fuerte invitan a entrar, a todos les parece que allí hay calidez humana. Pasa la gente y la mañana se desliza, minuto a minuto. Desde la barra del mostrador se ven distraídos campesinos que merodean por los alrededores, artesanos que vienen a entregar sus productos en las cercanías, changuistas que hacen todo tipo de trabajo y que esperan los favores de la vida sentados en el banco de la plazoleta de las trabajadoras del sexo. Un músico bohemio con el estuche de su violín en la mano izquierda pregunta si hay café. Yo quisiera responderle que en ningún copetín paraguayo que se precie de serlo hay café a las 11 am. ¡No estamos en un café del Sena, hombre!
Ellas, las que ponen el glamour a la zona, las que ofrecen al viandante sus besos por pocos pesos, no faltan. Hablo de las matutinas, las que dejan hijos en poder de las abuelas y vuelven al atardecer con el rinde del día.
Llegué a las 10:30. Pude eludir a mis triglicéridos que me seguían y pedí una tortilla recién hecha, crocante, aromada con perejil, de paso escuché la conversación de Olimpia con la clienta.
¿Qué tenés para mi desayuno, che mamita? Todavía co yo no comí nada desde anoche.
- Tengo empanadas de carne y de pollo.
- -Nooo, chembo pya hai…me da tanta acidez, no puedo. ¿Qué lo que estás preparando para el almuerzo?
- Un bori borí de pollo, con mandioca y ensalada.
- Eso voy a esperar y mientras dame un tecito de boldo mbaé. Anoche no dormí un sueño porque le tuve que internar a mi mamá, por suerte le atendieron pero me quedé con ella, tuve que comprarle toditos los remedios y vine sin un peso. Pero algo ya hice.
- Si querés te fio, sabés que estoy para ayudarte. Hoy por ti, mañana por mí.
- No hace falta, hoy es el día de Alcibíades, el me paga bien. Le atiendo y después ya me voy otra vez en el hospital.
- ¿Qué tiene tu mamá?
- Tiene tiricia y los médicos dicen que es patitis o algo así. Amarilla está.
- Dale mucha lima puru`a y también llantén.
- Si, a lo mejor mañana ya la llevo otra vez en casa y le voy a cuidarle con esos remedios caseros que son mejor que los de farmacia.
Llegó mi tortilla y dejé de atender la conversación entre Olimpia y la mujer. El alimento básico del paraguayo estaba en su punto y no podía perderme en pensamientos ajenos. Esa tortilla merecía un poema. Tortilla rima con chiquilla y con canilla…
jueves, 6 de agosto de 2009
MAÑANA EN EL CENTRO
Veíamos entrar a contables apresurados y abogadas de trajes sastre y peinados bien prolijos. Era la hora pico del mediodía, las veredas se llenan de gestores que desfilan todos los días en el parlamento, de guardaespaldas con trajes azules y corbatas ¡¡¡¡AZULES!!! que comen empanadas en la calle, con apuro, pensando que el jefe puede necesitarlos en cualquier momento. Hay gente que trae encomiendas para el correo y policías de franco que observan el fervor callejero con tranquilidad. También caminan por allí los lustrabotas, los músicos que solicitaron pensiones graciales, los políticos colorados que lamentan su caída y una pareja de la policía urbana enfrascada en su tarea principal, la que los distingue de otros colegas: enviar mensajes por celular. No importa que un caballo loco ataque a una anciana, ellos no deben perder su tiempo con esas minucias.
El sol del mediodía descubre brazos desnudos, camisas de mangas cortas y minis que han vuelto a salir de los guardarropas. Este es un día tipicamente paraguayo, ojalá el frío se haya marchado para siempre.
jueves, 16 de julio de 2009
El esclavo
La acción transcurre en el siglo 17, en Polonia, en una ciudad perdida y también en una aldea primitiva. En esos años los cosacos rusos invadían Polonia como si fuera su propia casa y se dedicaban a matar judíos, violar a sus mujeres y asesinar a sus niños. En medio de tanta desolación, lo único que mantiene viva la esperanza en el espíritu de esos hombres y mujeres, víctimas de la intolerancia y de la ignominia, es su fe en el dios que los ampara. Ellos se aferran a sus tradiciones y a sus dogmas como si fueran salvavidas o tablas que en un mar tormentoso, los llevaran a un Cielo merecido. Eso no impide que esos hombres también se comporten como hombres corruptos y venales, son seres humanos. Bashevis Singer los retrata con maestría, con una prosa admirable, para llegar a la conclusión de que, pese a sus pecados contra la fe judaica, el protagonista también es digno del amor de Jehová.
La novela es un canto al amor y a la esperanza y, para los gentiles o goys, es un venero de conocimientos sobre esa fe tan desconocida para ellos.
viernes, 10 de julio de 2009
COMENTARIO - Un libro apasionante
de Helen Epstein
Por Lita Pérez Cáceres
He leído un libro Tras la historia de mi madre, que me impresionó muchísimo, su autora es Helen Epstein. Leyendo la solapa del me enteré que ella es periodista y escritora, especializada en biografías, en investigaciones sobre identidad y que da clases sobre memoria y trauma, entre otros temas. Solo entonces me expliqué la emoción que se siente al leer este libro. En él todo aparece ordenado y prolijo, como una investigación aséptica, pero Helen no puede contener sus sentimientos y, aunque trate de ser objetiva, ellos se asoman para estremecer los márgenes de su libro y las lágrimas derramadas humedecen las líneas que llenan sus páginas.
Epstein se propuso viajar al pasado siguiendo la historia de tres mujeres que gravitaron en su existencia: su madre Franci Rabinek, su abuela Pepi Weigert y su bisabuela Therese. Fueron tres judías, que vivieron en Europa Central, en la República Checa y padecieron la dictadura masculina que les impedía tener libertad de decisiones, además de la discriminación debida al antisemitismo. La historia va desde 1850 hasta la muerte de su madre, France, en 1989.
Para la autora, que se sentía casi norteamericana, el viaje hacia la semilla de su vida, le deparó dolor, mucho dolor. Al revivir las vidas de sus antepasadas, al pisar las tumbas de esas mujeres que eran parte de su ser, ella sintió lo que ellas sintieron y sufrió mucho al imaginar cómo habían amado, en silencio y ocultas, porque no les era permitido mostrar amor por alguien que no fuese tan judío como ellas.
Lo más impresionante del libro de Epstein es el resultado de sus investigaciones. Ellas retratan una época, lo hacen a través de escritos publicados en la prensa de esos años. Helen también reproduce diarios cuyas páginas contienen los más íntimos pensamientos de las contemporáneas de sus antepasadas. Todo está escrito de manera sencilla, son historias amenas pese a que desnudan una realidad cruel; están ubicadas en el lugar exacto de la historia y, en ese mapa antropológico de la Europa a mitad del siglo 20, la condición de las mujeres, en especial de las judías, se ve como en un espejo recién bruñido, nítido, exacto.
Hemos leído mucho sobre el Holocausto y creíamos saber lo suficiente, pero un buen material, como el de Epstein, consigue que nos sorprendamos, consigue que nos identifiquemos con esas mujeres que hoy son solo polvo. La saga logra conmovernos porque – en un pensamiento mágico - quisiéramos estar allí, al lado de ellas para contarles todo lo que hemos obtenido con años de lucha, desearíamos consolarlas y anunciarles que sus pesares son la base de una causa justa, la de la reivindicación de los derechos femeninos y el fin de la discriminación racista.
Helen Epstein nos transporta a ese tiempo cuando las mujeres estaban condenadas a transitar el limitado mundo del hogar; cuando las judías tenían vedados todos los caminos que la desviaran del matrimonio.
Estas más de 300 páginas del libro de Epstein son como un faro que ilumina el pasado y sus rémoras y que indica que no nos hemos equivocado al elegir nuestro camino de liberación.
domingo, 5 de julio de 2009
El 47
jueves, 2 de julio de 2009
La peste
Hoy pudimos tomar medidas para guarecernos de la epidemia, en un mundo tan, pero tan comunicado, es imposible no saber qué hacer, adonde ir y todo lo que sigue. Las ventas del alcohol para la desinfección de las manos aumentaron muchísimo y otra vez se llenaron los moteles. Porque, si bien hemos internalizado que no debemso saludar con besos, una buena encamada aleja los temore de una muerte cercana.
domingo, 3 de mayo de 2009
Biografía

Nació el 27 de octubre de 1940, en Asunción, Paraguay. En 1947, con su madre, su hermano Adolfo y su bisabuela Luisa Báez de Cáceres, parte a Buenos Aires, donde ya residía su padre, Humberto Pérez Cáceres, allí viven por 18 años y en esa capital nacen sus tres hermanos menores: Luisa, Carlos y Amanda. La autora realiza allí sus estudios primarios y secundarios.
En 1965, gracias a un permiso que dio Stroessner a los opositores para que pudieran regresar al país, la familia vuelve. Lita se casa con Fernando Cabral y tienen 3 hijos varones Luis Fernando, Jorge y Marcelo, y una hija mujer, Ana.
Su carrera de escritora se inicia en 1985, cuando gana un concurso de cuentos organizado por la empresa Ramírez Díaz de Espada y auspiciado por el champán Veuve Clicquot Ponsardin.
A partir de 1986 comienza a publicar sus cuentos en medios de prensa escrita y luego ejerce el periodismo, desde marzo de 1988. Fue redactora de la revista La familia, en el diario Patria hasta julio de 1989. Luego pasa al diario Noticias, donde escribe para la revista dominical y dirige la sección de Arte y Espectáculos, así como el suplemento Arte y Cultura, hasta julio de 1991.
En el desaparecido diario Hoy trabaja como colaboradora de la revista dominical desde 1991 a 1992; luego es redactora en el Semanario La Opinión 1992 a 1993.
Colabora en la revista del diario abc desde 1993 a 1995. Retorna al diario Noticias y es una de las redactoras de la revista dominical de ese medio, además de dirigir el suplemento cultural hasta el 2005. Actualmente escribe en el semanario Cambio 21 y para la revista Arte y Cultura dirigida por Victorio Suarez.
Es miembro titular de la Comisión Directiva de la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP) y socia de Escritoras Paraguayas Asociadas (EPA).
Obras publicadas:
María-Magdalena-María (cuentos) -1997. Editorial Intercontinental.
Encaje secreto (novela) 2002. Editorial Intercontinental.
Amalia al amanecer (novela, en co-autoría con Mario Halley Mora) 2004. Ed. El Lector
Rebelión en el jardín (cuentos y poemas para niños) 2004. Ed. Servilibro.
Cherea: la niñera y las luciérnagas (Cuento para niños) 2005. Editorial Criterio.
Mi vida con Herminio Giménez (biografía) 2005. Ed. Servilibro.
La Pasión (cuentos) 2006. Ed. Marvent.
Cuentos del 47 y de la dictadura (cuentos) 2008. Ed. Criterio.
Luis Bordón: vida y obra (Biografía) 2008. Intercontinental Editora.
Sus cuentos figuran en importantes antologías como:
Narrativa paraguaya, de Guido Rodríguez Alcalá. Editorial Don Bosco.
Narradoras paraguayas, de José Vicente Peiró y Guido Rodríguez Alcalá. Editada por Expo-Libro y la SEP (Sociedad de Escritores del Paraguay)
First ligth, de Susan Smith- Nash. Publicada en inglés por The University of Oklahoma; el Centro Cultural Paraguayo Americano; The Arkansas Review y Textura press.
Narrativa Paraguaya de Ayer y de Hoy, de Teresa Méndez-Faith. Intercontinental Editora.
El Cuento Hispanoamericano actual, selección realizada por la escritora checa Reni Marchevska y publicada en México.
Historia de la Literatura Paraguaya, de Hugo Rodríguez Alcalá y Dirma Pardo Carugati. Editorial El Lector.
Penélope sale Ítaca, antología seleccionada y editada por Eva Lofquist, del departamento de Español de la Escuela de Humanidades de la Universidad de la Vaxjo University, de Suecia.
También se han publicado cuentos de Lita Pérez Cáceres en las antologías editadas por el Taller Cuento Breve dirigido por el profesor Hugo Rodríguez Alcalá.
OTRAS ACTIVIDADES
Lita Pérez Cáceres fue también productora periodística de televisión en Canal 9, en los programas: Contra viento y marea y La mañana de cada día, en 1992;
Panelista en Atrapados, programa de variedades de canal 4, Telefuturo, en 2002-03 y panelista en Siempre Menchi, en Canal 4 en 2006.
Condujo en radio: Ni diosas ni panteras, en radio Uno: 1994-1995; Tomalo con soda, en radio Uno 1999; Famas y cronopios, en radio Chaco Boreal, año 2003; Velada, en radio Mil, 2007 y Tangos y algo más, en radio Uno 2007.
